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Un día como hoy - 28 de Noviembre

                       

           Corría el año 1841... y se libraba la Batalla de Caá Guazú entre el Ejército de Reserva que Corrientes puso en manos del general José María Paz y el Ejército que comandaba el gobernador de Entre Ríos general Pascual Echagüe.

           Hubo varios encuentros parciales con suerte diversa. En uno de ellos, correntinos a las órdenes del coronel Velazco tomaron en audaz golpe de mando el pueblo de Mercedes, en la retaguardia de Echagüe.

           Ahí le metieron cuatro tiros al coronel Desiderio Benitez, por considerar equivocadamente los hombres de Paz que éste había colaborado activamente con el enemigo.

           El ejército de Echagüe continuó su avance vadeando el río Corrientes por el paso de Caá Guazú. Allí acampó, mientras Paz lo buscaba para darle batalla.

           Los coroneles Salas, Ocampo y Hornos, que se habían separado de Lavalle con 300 hombres después de Famaillá, se unieron al ejército correntino en víspera del encuentro.

           Ambos ejércitos estaban río Corriente de por medio. Echagüe con sus 5.000 hombres experimentados y veteranos y jefes fogueados en muchas luchas, teniendo a su lado al general Urquiza.

           En tanto, el total del Ejército de Reserva llegaba a 3.000 hombres.

           Cuando en el atardecer del 26 el general Paz intentaba cruzar el río, las vanguardias de Echagüe comenzaron a tirotearlo, dando la impresión de atacar ya mismo.

           Pero no fue más que una escaramuza. Echagüe hizo varios amagos de pasar el río, pero no se decidió, entonces el “Manco” Paz ordenó cruzarlo.

          El paso elegido fue el Caá Guazú, con otros adyacentes como el Hinojo, la Garita, etc. para que el paso de las divisiones fuese simultáneo.

          En la noche del 26 al 27 de noviembre de 1841 los correntinos iniciaron el paso del río, haciéndolo a nado la caballería y la infantería y en las pocas canoas que habían, los que no sabían nadar y los cañones. El cruce del río fue un éxito.

          Con los primeros rayos del sol del día 28 de noviembre de 1841, Echagüe se decidió a atacar y se trabaron en lucha librando una de las memorables batallas que registra la historia de Corrientes en su lucha por la libertad y la organización nacional.

          El Ejército de Reserva logró un rotundo triunfo y por varios días y varias leguas duró la persecución y caza de los dispersos enemigos.

          Los que se rendían era acuchillados sin misericordia. Mientras tanto el general Echagüe emprendió la huida hacia Entre Ríos, donde llegó con apenas cuatro o cinco hombres.

          El balance de esta batalla fue: el ejército correntino tuvo 53 muertes, 71 heridos y 61 dispersos de tropa, entre los oficiales hubo 4 muertos y 10 heridos.

          Además se conquistaron cañones, municiones, caballada, etc.. El ejército entrerriano dejó en el campo de batalla 1.356 muertos o heridos y 800 prisioneros, entre ellos, varios oficiales.

          El Poder Legislativo de Corrientes otorgó a Paz y a Ferré una espada de honor, con vaina y empuñadura de oro, y una banda.

          Luego de la batalla, el ejército de Reserva se volvió a instalar en el Campamento de Villanueva para reorganizar sus cuerpos. A raíz de la derrota que sufre Echagüe, Justo José de Urquiza es elegido gobernador en la provincia vecina.

          Pascual Echagüe se había marchado a Buenos Aires para justificar su derrota ante Rosas.

Autor: Juan carlos "Pola" Raffo

Actualidad en noticias

Corría el año 1841... y se libraba la Batalla de Caá Guazú entre el Ejército de Reserva que Corrientes puso en manos del general José María Paz y el Ejército que comandaba el gobernador de Entre Ríos general Pascual Echagüe.

Hubo varios encuentros parciales con suerte diversa. En uno de ellos, correntinos a las órdenes del coronel Velazco tomaron en audaz golpe de mando el pueblo de Mercedes, en la retaguardia de Echagüe. Ahí le metieron cuatro tiros al coronel Desiderio Benitez, por considerar equivocadamente los hombres de Paz que éste había colaborado activamente con el enemigo.

El ejército de Echagüe continuó su avance vadeando el río Corrientes por el paso de Caá Guazú. Allí acampó, mientras Paz lo buscaba para darle batalla. Los coroneles Salas, Ocampo y Hornos, que se habían separado de Lavalle con 300 hombres después de Famaillá, se unieron al ejército correntino en víspera del encuentro.

Ambos ejércitos estaban río Corriente de por medio. Echagüe con sus 5.000 hombres experimentados y veteranos y jefes fogueados en muchas luchas, teniendo a su lado al general Urquiza. En tanto, el total del Ejército de Reserva llegaba a 3.000 hombres.

Cuando en el atardecer del 26 el general Paz intentaba cruzar el río, las vanguardias de Echagüe comenzaron a tirotearlo, dando la impresión de atacar ya mismo. Pero no fue más que una escaramuza. Echagüe hizo varios amagos de pasar el río, pero no se decidió, entonces el “Manco” Paz ordenó cruzarlo.

El paso elegido fue el Caá Guazú, con otros adyacentes como el Hinojo, la Garita, etc. para que el paso de las divisiones fuese simultáneo. En la noche del 26 al 27 de noviembre de 1841 los correntinos iniciaron el paso del río, haciéndolo a nado la caballería y la infantería y en las pocas canoas que habían, los que no sabían nadar y los cañones. El cruce del río fue un éxito.

Con los primeros rayos del sol del día 28 de noviembre de 1841, Echagüe se decidió a atacar y se trabaron en lucha librando una de las memorables batallas que registra la historia de Corrientes en su lucha por la libertad y la organización nacional. El Ejército de Reserva logró un rotundo triunfo y por varios días y varias leguas duró la persecución y caza de los dispersos enemigos. Los que se rendían era acuchillados sin misericordia. Mientras tanto el general Echagüe emprendió la huida hacia Entre Ríos, donde llegó con apenas cuatro o cinco hombres.

El balance de esta batalla fue: el ejército correntino tuvo 53 muertes, 71 heridos y 61 dispersos de tropa, entre los oficiales hubo 4 muertos y 10 heridos. Además se conquistaron cañones, municiones, caballada, etc.. El ejército entrerriano dejó en el campo de batalla 1.356 muertos o heridos y 800 prisioneros, entre ellos, varios oficiales. El Poder Legislativo de Corrientes otorgó a Paz y a Ferré una espada de honor, con vaina y empuñadura de oro, y una banda.

Luego de la batalla, el ejército de Reserva se volvió a instalar en el Campamento de Villanueva para reorganizar sus cuerpos. A raíz de la derrota que sufre Echagüe, Justo José de Urquiza es elegido gobernador en la provincia vecina. Pascual Echagüe se había marchado a Buenos Aires para justificar su derrota ante Rosas.

Autor: Juan Carlos "Pola" Raffo

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